primera escena de amor:
si con mi mano, que bien sé que es indigna,
profano este relicario, es un dulce pecado;
mis labios, dos ruborosos peregrinos,como expiación,
están prontos a borrar el áspero contacto
con un dulce beso.
buen peregrino, sois injusto con vuestra mano,
sólo muestra respetuosa devoción;
los santos tienen manos,
que con las suyas los peregrinos tocan;
juntar palma...