Microsoft fue demandada por prácticas engañosas al permitir a fabricantes de hardware anunciar que el sistema operativo Windows Vista funciona en sus equipos sabiendo que no es efectivo.
La acción legal fue efectuada por la norteamericana Dianne Kelley de Camano Island.
Las funcionalidades que no se pueden apreciar en esas computadoras son los que el fabricante de software anuncia como sus novedades, puesto que incorporan la versión “Home Basic” y no la publicitada “Premium”.
En los autoadhesivos incluidos en las computadoras no se especifica una versión determinada.
