El parche lanzado la semana pasada por Microsoft para solventar
una peligrosa vulnerabilidad en Internet Explorer no solucionó
por completo el problema, según expertos en seguridad. Uno de ellos desarrolló
un código para atacar una versión de Windows parcheada
con la última modificación de Microsoft, utilizando
una versión similar de Download.Jet, el código
que originaba el problema. El nuevo código puede atacar un componente de
Windows distinto al que Microsoft dirigió
el parche, por lo que un hacker podría acceder a un sistema Windows
de la misma forma, incluso si contara con el último parche de actualización
de Microsoft.
El componente de Windows ActiveX que ocasiona este agujero
es Shell.Application, y su vulnerabilidad se descubrió
en el mes de enero. Durante el mes de junio un grupo de hackers rusos atacó
mediante el código Download.Ject este agujero de seguridad
en Windows, y Microsoft decidió publicar
una actualización para Windows XP, Windows 2000
y Windows Server 2003. El parche consistía en desactivar
un componente llamado ADODB.Stream que dejaba abierta la posibilidad
de recibir ataques de troyanos y robo de contraseñas personales.