Rusia canceló de forma anticipada su deuda con el Fondo
Monetario Internacional (FMI), que ascendía a 3330 millones
de dólares.
El pago anticipado permite a Rusia ahorrar 204 millones
de dólares, correspondientes al servicio de la deuda, y utilizarlos
para otros fines, mientras que el FMI podrá emplear
el dinero recuperado para ayudar a otros países. Inicialmente Rusia
debía terminar de pagar su deuda en 2008, pero optó por realizar
los pagos de forma anticipada gracias a los medios obtenidos en 2004 por los
elevados precios mundiales del crudo, principal rubro de exportación
rusa.