En esta semana, previa al Superclásico que se celebrará el próximo domingo, estamos colgando algunos post para acercar ciertas curiosidades de este tipo de encuentros asà como de sus centenarios protagonistas. River y Boca, Boca y River. Son los dos grandes de argentina que dividen al paÃs en una serie de colores, que identifican barrios y vidas. ¿Se entiende La Boca en la actualidad sin el azul y oro? La respuesta, evidentemente, es no.
¿De dónde vienen los colores de los dos grandes equipos de Argentina? Comencemos por River, por ser el conjunto más antiguo. En 1901, año de fundación del futuro club millonario, los creadores de la entidad, también jugadores, disfrutaban de una noche de carnaval. Entrada ya la madrugada un viejo carro se paró donde estaban los jóvenes disfrutando del clima veraniego. De la parte trasera del carro se descolgaba una cinta roja de seda y cinco de los chavales la robó, a modo de travesura.
No quedó ahà la cosa. Aprovecharon la broma y tuvieron la idea de añadir la cinta roja a modo de banda a la camiseta para darle color al blanca a secas que hasta entonces identificaba a River. Asà lo hicieron. La cruzaron en sentido diagonal, sujetándola con alfileres. La innovación que surgió de la inspiración nocturna tuvo una grandÃsima aceptación. De ese modo tan casual como anecdótico nació una de las camisetas de fútbol más vendidas del mundo.
¿Y la de Boca? Si en el caso de River el diseño de la zamarra se debió a una serie de coincidencias, en la de los xeneizes todo viene por puro azar. La primera camiseta que usó Boca era rosa. La lució en un choque de barrio y no resultó tener gran aceptación pues provocó las continuas mofas del rival. Se optó después por otro diseño, con rayas verticales en blanco y azul. La nueva vestimenta no terminó de cuajar y las reuniones para lograr un consenso en cuanto a la equipación entre los dirigentes y aficionados se fueron sucediendo sin éxito.
En una de esas reuniones, uno de los asistentes, Juan Brichetto, tuvo una idea que convenció a todos. Este hombre, que trabajaba en el puerto, encargándose de dar paso a los barcos que navegaban por la dársena, propuso que se eligiera el color de la bandera del primer barco que entrara en la dársena. La iniciativa fue bien acogida y todo el mundo se dirigió hacia el puerto, expectante con la llegada del buque que decidirÃa en cierto modo parte de su futuro.
No tardaron mucho en conocer sus señas de identidad, porque al poco tiempo un barco con la bandera de Suecia apareció en escena. Era 1907 y a partir de entonces el azul y el amarillo se hicieron dueño del que con el tiempo se convertirÃa en el club más popular del paÃs. En un principio la camiseta era totalmente azul con una banda amarilla, al estilo River. No obstante, surgieron discordancias en torno a en qué sentido colocar la banda. Las discusiones acabaron en una solución salomónica, colocando el color amarilla de forma horizontal por fin en 1910. De ahÃ, a la actualidad.
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Notas de Fútbol