Siempre es bonito volver a casa. Pero ese regreso es perfecto cuando en tu casa te quieren. Muchos jugadores acaban su carrera donde empezaron, con el equipo que les impulsó a la fama y que les vio crecer como futbolista. Tanto jugador como afición transmitÃan una alegrÃa recÃproca. En Holanda, Edgar Davids, el pit bull, ha vuelto a su Ajax. Curiosamente, su retorno a Ãmsterdam ha coincidido con una victoria importante para el futuro del equipo en la Eredivisie.
Todos los que le han visto jugar lo primero que pueden resaltar de él es el trabajo, la lucha, el despliegue fÃsico, la entrega. El fracaso para Edgar Davids serÃa permitir que quedase algún balón dividido. Su función es que eso no ocurra, interceptar cualquier jugada del contrario, destruir. Que el equipo rival no consiga recibir el balón sin saber que tiene al holandés al acecho. Siempre atento, presente en todas las partes del campo, en cualquier momento. Gracias a este trabajo ha conseguido sus triunfos. Pero además no tiene problemas en tener el balón, sin ser un distribuidor de juego exquisito ni extremadamente preciso, no se esconde. Apoya al compañero y ofrece una salida al juego de su equipo.
Pero además de esto, tiene dos caracterÃsticas también importantes. Jugadores que corran, luchen y presionen hay muchos. Por eso hay que tener algo más para llegar a ser importante para tu equipo. Una facultad añadida de este jugador es su personalidad. Algo bastante subjetivo pero que hoy en dÃa es importante en el fútbol. Davids tiene dotes de mando, sabe colocar a sus compañeros, apoyarles, corregirles y alabarles. Es de esos futbolistas que hacen piña. Pero todo esto lo apoya en una segunda virtud que es clave para sus entrenadores, su colocación. El holandés tiene un gran sentido táctico, alimentado por la experiencia. Se adapta a cualquier estilo de juego y lee perfectamente los pases y las jugadas. Asà consigue su omnipotencia dentro del campo. Traduce los partidos a la perfección.
Gracias a todo esto ha conseguido grandes triunfos. Jugando en equipos tan importantes como Milan, Juventus o Barcelona, lo ha ganado todo. Sus triunfos abarcan desde ligas nacionales (varios scudettos y ligas holandesas) hasta una Champions League con el Ajax, pasando por una UEFA o una Supercopa de Europa. Además, ha sido 60 veces internacional, disputando tres Eurocopas y dos Mundiales. Sin duda, una importante carrera que acabará en casa, quien sabe si con victoria. Tiene 18 meses, lo que dura su contrato, para conseguirlo.
Notas de Fútbol