El Real Madrid consiguió tres puntos más en su visita al Espanyol de Ernesto Valverde y la terna atacante del momento: Raúl Tamudo-Luis García-Iván de la Peña. El encuentro estuvo marcado por la expulsión de Cannavaro por doble amonestación y la resistencia merengue ante el asedio con matices del equipo catalán.
El comienzo de la disputa en Montjüic tuvo un ritmo lento, pausado, sin demasiado derroche físico. El partido ideal para un equipo visitante. El Espanyol salió al terreno de juego sin la intensidad necesaria para herir a un Real Madrid excesivamente cómodo, con Guti con posibilidades reales de mover el balón y Raúl, entrelíneas.
En algunos instantes del primer tiempo, el equipo blanco se sintió demasiado suelto en el mediocampo, con Emerson a buen nivel en el aspecto defensivo y correcto a la hora de ofrecerse en la salida del esférico. Guti no sufrió en ningún momento la ‘mordida’ del mediocentro rival y Raúl se movió con inteligencia.
Tras el descanso, el partido ganó en movilidad. El gol de Van Nistelrooy adelantaba al equipo de Fabio Capello, que no había hecho méritos, pero tampoco había padecido en exceso en defensa. Tras el tanto del holandés, el árbitro del partido cometió un error inducido por su asistente: expulsó a Fabio Cannavaro, lo que agilizó el ataque periquito.
Desde entonces, el Real Madrid sufrió las embestidas del Espanyol, con más ganas que eficacia. El equipo catalán tuvo posibilidades de empatar el partido, pero los merengues supieron defenderse con acierto, pese a la inferioridad numérica. En esos momentos delicados, la buena colocación de Emerson y Raúl fueron fundamentales para liberar al equipo de la presión del rival.
Vía | As, Marca, elmundo.es
Más información | Guti y Raúl, ejemplos de coraje
Fuente: http://www.notasdefutbol.com/2006/12/18-resistencia-merengue