Estaba claro el objetivo del Celta de Vigo para este partido a domicilio contra el Palermo. No perder. El empate le era suficiente para plantarse en la siguiente ronda de la Copa de la UEFA, y así lo ha hecho tras cosechar un empate por 1-1. A pesar de ello el Celta salió a ganar el partido, conscientes de que especular con el marcador sería un error, y merecedores fueron de llevarse los tres puntos, aunque al final sufriera un poco más por el empuje inevitable del Palermo que por ocasiones claras.
No se tenía enfrente al rival ideal para jugárselo todo a una carta, ya que el Palermo, del cual ya hemos hablado en alguna ocasión, está haciendo una gran campaña en el Calcio colocado en la tercera posición y con un colchón importante sobre el cuarto. No obstante no ha sido de las mejores actuaciones del conjunto italiano, con una primera parte muy negra aunque mejoró en la segunda.
La verdad que Celta y Palermo han brindado un partido bastante entretenido, con mucho ritmo y por momentos destellos de gran calidad. Empezó el encuentro con una buena ocasión para los italianos pero que no resultó más que un hecho aislado, porque el Celta controló el partido durante el primer período. Con un juego muy rápido y de primer toque, que volvía loco al Palermo, los gallegos movían la pelota en campo contrario con buenas triangulaciones, sin embargo no estaban afortunados a la hora de seleccionar cómo culminar las jugadas, fallando en la elección de remate o en el último pase. La mejor ocasión fue para Nené en una vaselina que se estrelló en el larguero. El ex jugador del Alavés estuvo muy participativo, pero casi nada le salía bien.
Mientras, el Palermo se limitaba a frenar las acometidas gallegas e intentar salir a la contra con un Di Michele muy activo por la banda izquierda, y sobre todo con Caracciolo, que firmó una gran actuación a pesar de tener la complicada papeleta de remediar la baja del brasileño Amauri. No fue hasta finales de la primera parte cuando los italianos cogieron el peso del partido gracias a su mediocentro Corini. Es el cerebro del equipo, y mientras estuvo desaparecido el equipo lo notó, pero después empezó a conducir las contras, colgar balones a la punta de ataque, además de estar omnipresente por todo el terreno de juego. Eran los mejores minutos de los de Guidolin.
La segunda parte comenzó igual que terminó la primera. Un Palermo decidido a irse a por el gol aunque sin hacer pasar demasiados apuros a un muy bien plantado Celta. Corini seguía llevando la batuta y el equipo lo agradecía. Sin embargo, en prácticamente la primera llegada del Celta, llegó el gol de Baiano con un golpe de buena suerte. Centro desde la izquierda que el brasileño toca con la rodilla, pega en el defensor, y se cuela en la portería de Agliardi. Duro golpe para el Palermo que Guidolin intentó solucionar con cambios. Retiró a Corini y Bresciano para dar entrada a Tedesco y Brienza. Retirar a Corini se notó en el juego del equipo. Perdió presencia en el centro del campo y faltaban ideas, aunque Tedesco fue el autor del gol tras una buena jugada por la derecha de Brienza, muy activo en el tiempo que jugó creando muchos problemas a Placente.
De todas formas aunque el Palermo lo intentó a base de fuerza y empuje, pocos sustos le dio a los de Fernando Vázquez, que supieron dormir muy bien el partido. Por cierto, con un Contreras espléndido en defensa. Ahora, a esperar rival en dieciseisavos de final y el Palermo a centrarse en el scudetto para intentar clasificarse para la Champions, algo que sería un verdadero éxito.
Fuente: http://www.notasdefutbol.com/2006/12/13-el-celta-se-mete-en-los-dieciseisavos-de-la-uefa