El Arsenal de Wenger cayó ayer miércoles, en jornada de mitad de semana de la Premier League, por 2-1 en casa del Fulham. Los de casa se adelantaron por 2-0 en los primeros 20 minutos de juego y no bastó al Arsenal con un gol de Van Persie en el 36' para sacar al menos un punto.
Con ese resultado y las victorias de Manchester (3-0 ante el Everton) y Chelsea (0-1 ante el Bolton), el campeonato se complica demasiado para Arsene Wenger. El Arsenal suma ahora 22 puntos en 14 juegos, mientras que Manchester United y Chelsea, ambos con un juego más, suman 38 y 35 puntos respectivamente. Son 16 puntos (aunque con un juego menos) que separan a los red devils de los gunners, que marchan sextos.
Es la segunda derrota consecutiva en Liga del Arsenal y ya el discurso de Wenger, que aseguraba que hasta ahora ningún equipo era inalcanzable en la Premier, se lo cree menos gente. Y es que aunque es cierto que Manchester United y Chelsea no se ven imponentemente inalcanzables, el Arsenal tampoco pareciera que fuera a despertar súbitamente... necesitan espabilar.
El Arsenal es un club que definitivamente tiene lo necesario, a nivel de jugadores, para puntuar de tres en tres en la Premier League. Tienen un mediocentro experto en toque de balón, con jugadores como Cesc, Hleb o Rosicky y una delantera con capacidad de compenetración con el juego de creación, conformada por Henry, Van Persie o incluso el joven Walcott. Parece faltarles, eso sí, la eficacia rematadora. Y eficacia rematadora es algo definitivamente indispensable para seguirle la pista a ManU y Chelsea, que andan ganando todos los juegos que disputan, uno para no perder la punta y el otro para no perder la pista.
De todas maneras, se empieza a dudar de las opciones reales que tiene el Manchester de permanecer por mucho tiempo más en la punta e incluso se especula que entre todas las competiciones que juegan, la falta de profundidad en la plantilla les podría empezar a pesar en cualquier momento. Esa falta de profundidad se hizo evidente ante los ojos de toda Europa en el partido ante el Chelsea cuando, con el juego 1-1, Ferguson fue incapaz de incluir un revulsivo que cambiara la cara ofensivamente al equipo y terminó conformándose con un empate en casa. Debería fichar el Manchester en invierno.
Algo similar ocurrió al Arsenal la temporada pasada, en la que aunque llegaron a disputar la final de la Liga de Campeones finalizaron cuartos en la Premier. Pero finalizaron cuartos a 15 puntos del tercero y 24 del primero, una distancia nada despreciable. Aún así, pocos tildan de fracaso el año pasado de los gunners, pues dieron una buena imagen en competición europea. Este año, de repente haría bien Wenger en apostar a algo similar pues el club tiene una muy buena probabilidad de clasificar primero de grupo en la Liga de Campeones y una muy baja probabilidad de remontar en Liga.
De todas maneras nada es imposible. Machester no es de acero y Chelsea parece cada vez menos inalcanzable que en otras temporadas, por lo que una seguidilla de triunfos podría cambiar el panorama drásticamente. Además, tiene mucho más sentido poner las fuerzas en un campeonato de 38 jornadas que en uno de eliminación directa como la Champions, en el que el mínimo desliz puede significar el fracaso. En resumen, no la tiene fácil el club si quiere lograr un título mayor y más les vale que empiecen a puntuar si no quieren terminar luchando a muerte por una de las copas (FA Cup o Carling Cup) para maquillar las deficiencias de la campaña.
Vía | Soccernet
Fuente: http://www.notasdefutbol.com/2006/11/30-el-arsenal-demasiado-lejos