Diez años han pasado desde aquella fatÃdica temporada en la que el Real Sporting de Gijón descendÃa a Segunda División con unos números desastrosos. Diez años peleando en una categorÃa en la que éste club desentonaba. Diez años con más pena que gloria. Penas futbolÃsticas, navegando casi siempre en tierra de nadie, peleando por el ascenso en escasas ocasiones, y coqueteando con el descenso de vez en cuando. Penas económicas, afrontando problemas para sobrevivir, llegando a estar cerca de la desaparición por culpa de una deuda que le puso el agua al cuello.
Pasaron directivos, pasaron entrenadores, pasaron jugadores… pero la afición siempre se mantuvo en su sitio. Una afición cuya fidelidad y
a unos colores le permiten viajar en multitud por todos los campos de España con la cabeza bien alta. Una afición que no se ha cansado de gritar al viento que diez años ya eran suficientes. Hoy, 15 de junio del 2008, el Sporting de Gijón retorna a la élite del fútbol español.
Asà lo ha certificado hoy con su victoria ante el Eibar (2-0) en un estadio de El Molinón abarrotado, con goles de Mate Bilic y Luis Morán. El ascenso del Sporting es el fruto del trabajo bien hecho, del sacrificio, de la confianza en unos valores que siempre han identificado a éste club, y que el dejarlos de lado fue lo que les sentenció al descenso hace diez años. El Sporting ha vuelto a ser ese club que por encima de todo apoya a la cantera.
Probablemente estemos hablando de la plantilla más joven de toda la Segunda División, si dejamos al margen al filial del Sevilla. Una plantilla conformada por 25 jugadores, de los que 13 han salido de la Escuela de Fútbol de Mareo. El Sporting vuelve a apostar fuerte por la cantera, una cantera que siempre ha sido puntera en nuestro paÃs, y eso está dando sus frutos. No sólo con el primer equipo, sino con su filial, que también hoy confirmaba el ascenso a Segunda División B.
El excelente trabajo desde todos los departamentos del club les ha servido para retornar a la élite. El gran trabajo del secretario técnico, Emilio de Dios, que a pesar de las limitaciones económicas ha sabido peinar el mercado buscando jugadores libres de contrato para reforzar la plantilla. El de Manolo Preciado, gran entrenador y mejor persona, que en su segunda temporada ha sido capaz de ascender a un equipo que se estaba acostumbrandro peligrosamente a la Segunda. El de toda la plantilla, desde las grandes estrellas como Mate Bilic, David Barral, Kike Mateo o Diego castro, a otros con menos nombre pero con el mismo mérito como Jorge, Canella, Matabuena o Iván Hernández. Y sobre todo el apoyo de una afición envidiable, que no sólo llena el campo, sino que se pasa los 90 minutos animando al equipo. Que realiza desplazamientos masivos de hasta 5.000 personas por todos los campos de España, y que desde ahora ya esperan impacientes que lleguen esos benditos dÃas de ir a apoyar a su Sporting al Santiago Bernabéu, el Camp Nou, o a Mestalla entre otros.
Hoy el fútbol español asiste al merecido retorno a Primera de un club histórico. Un retorno que el sportinguismo le dedica al mayor de sus sÃmbolos. Un hombre que atraviesa momentos complicados, y que sólo por verle emocionado en el palco y poder dedicarle esta fiesta ha merecido la pena el esfuerzo de todo un año. Lógicamente hablamos de Enrique Castro ‘Quini’.
¡Puxa Sporting!
Fotos | Tuero Arias
Notas de Fútbol