En aproximadamente tres semanas podrá volver a los terrenos de juego Carlos Gurpegui, cuya historia todos conocemos. Un futbolista del Athletic de Bilbao que dio positivo por nandrolona en septiembre del 2002, pero que entre recursos y demás historias siguió jugando cuatro temporadas, hasta que en el 2006 comenzó su castigo: dos años apartado de los terrenos de juego.
El Athletic y parte de su afición siguen convencidos de que el jugador nunca se dopó, pero lo cierto es que todos los análisis salieron positivos. El club defendÃa la tesis de que su propio cuerpo producÃa esa sustancia prohibida, pero cuando se les otorgó la oportunidad de demostrarlo siempre se negaron, por lo que la credibilidad en dicha teorÃa era nula.
Se quiso hacer de Gurpegui la vÃctima, pero lo que está cientÃficamente demostrado es que se dopó. Otra cosa serÃa que él fuera consciente de ello o en realidad se tratara de una especie de tÃtere en las manos de Sabino Padilla. Sea como fuere el centrocampista ya ha pagado su castigo, del que sinceramente creo que no se puede quejar, sobre todo teniendo en cuenta que se le permitió jugar durante cuatro años a sabiendas de su positivo.
En Bilbao todo el mundo cuenta los dÃas para ver el regreso de Gurpegui. Concretamente su sanción concluirá el 23 de abril, unos dÃas antes del partido frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, donde podrÃa reaparecer. Dicha fecha (2348) es la protagonista de una camiseta que el Athletic lanzará a la venta esta semana para rememorar la vuelta del futbolista, y cuyos beneficios serán destinados a la ONG ‘Deporte y Desarrollo’. Sin duda una bonita causa.
En fin, que aunque haya quien piense que la vÃctima de toda esta historia ha sido el propio jugador, esa no es la realidad. No obstante todos nos merecemos una segunda oportunidad, Carlos Gurpegui ha cumplido su sanción, y ahora tiene derecho a empezar de cero. El pasado pasado está, asà que suerte en su nueva etapa.
Notas de Fútbol