Parece imposible pero cada fin de semana la decepción aumenta. La Liga tiene aparente dueño pero sólo aparente. El Barcelona juega mal y gana, con goleada, pero con pitos en el descanso, con sensaciones que no casan con el triunfo. Y el Madrid pierde, quizás sin merecerlo, porque dispuso de una amplia gama de ocasiones que o bien Hildebrand o bien los zagueros del Valencia sacaron in extremis. La realidad es que la imparable primera vuelta del Madrid ha dado lugar a una segunda ronda llena de trompicones. El fútbol contundente exhibido en determinados partidos (Villarreal, Valencia, Barcelona o Valladolid) brillan por su ausencia. Lo que desalienta es que al Barça se le ve incapaz de tomar el testigo de los merengues. En el Camp Nou suele ganar por inercia pero vencer fuera de casa le cuesta un mundo (sólo cuatro victorias) y asà es difÃcil luchar por el tÃtulo. Asà las cosas, con el Villarreal a seis puntos del liderato no serÃa descabellado pensar que los de Pelegrini puedan dar un sablazo a la Liga.
Es extraño lo que ocurre. El Madrid no está bien y la baja de Van Nistelrooy asusta. Porque el holandés si no marca aporta y lo cierto es que si algo ha quedado claro esta noche es que la facilidad con la que los de Schuster veÃan puerta hace unos meses ha desaparecido. En una situación normal podrÃamos frotarnos las manos con un campeonato igualado, con una amenaza de remontada, con un final de temporada emocionante y viril como el de la anterior campaña. Pero lo que hay al otro lado del puente aéreo no invita a pensar eso.
El Barcelona está mal. Con Messi lesionado y Ronaldinho como foco de crÃticas cada vez menos veladas por parte del entorno del club, sólo el marchamo de gol de Eto’o, el ilusionante Bojan y el gran momento de forma de Iniesta salvan el desastre. Al equipo no se le ve fino, incluso romo en ocasiones, atrás hay fisuras, las dudas se perciben en el terreno de juego, la imagen de Rijkaard se desgasta más y más… Ésa es la realidad que se respira en la ciudad condal. SÃ, puede que el Barça haya goleado al Valladolid, pero las vibraciones que transimite no son buenas, todo lo contrario. Si a esto unimos que la Champions llega dentro de poco, podemos concluir en que ver al Barça luchar por el tÃtulo hasta la ultima jornada va a ser complicado.
Y en esas entra el Villarreal, que lleva cuatro partidos consecutivos ganando y se gusta con su fútbol. Ya está a seis puntos del Madrid, más otro por gol average. En teorÃa son muchos puntos, pero con nueve jornadas por delante y lo que vienen haciendo los dos que están por delante los amarillos pueden soñar. ¿Por qué no? Y eso dice mucho de cómo van las cosas en una Liga descafeinada, en un campeonato en el que los que están arriba no demuestran el vigor de los que dominan las grandes ligas europeas. Miremos a Inglaterra y el vibrante pulso que mantienen Manchester, Chelsea y Arsenal. Una pena
Notas de Fútbol