“Sólo hay tres palancas que muevan a los hombres el honor, el
y el interésâ€
Esta amarga reflexión la pronunciaba Napoleón Bonaparte poco antes de morir en su retiro forzado de la isla de Santa Elena. Atrás quedaban veinte años de infructuosos intentos por dominar Europa y una pesadilla recurrente e imposible de abordar. A tan sólo 35 kilómetros se levantaba Inglaterra. Incapaz de llevar a cabo un bloqueo comercial sobre la isla, Nelson acabarÃa por destrozar sus planes militares en Trafalgar.
Dos siglos después, el corso y la piraterÃa, tradicionales armas británicas, dejan sentir todavÃa sus efectos en el paÃs vecino. No en forma de galeones cargados de oro ni de textiles de las ferias de ParÃs….Juventud, músculo y talento futbolÃstico es lo que esquilma la Premier del campeonato francés, en una práctica que se ha hecho habitual desde hace una década.
¿Honor,
o interés? ¿Cuál es la palanca que impulsa al éxodo masivo de jóvenes franceses, crecidos en los suburbios de Lyon, Marsella, ParÃs o la misma Tombuctú a emprender la aventura de la Premier League?
Un hito podemos cifrar como el origen de esta diáspora: verano de 1992. Por aquella época, el Leeds United fichaba a un malencarado e imponente delantero procedente del Nimes. ¿Su nombre? Eric Cantoná. Ese año el Leeds ganó la liga y Eric Cantoná inaugurarÃa la historia moderna de la Premier League, revolucionando más tarde Old Trafford e instaurando una tiránica dinastÃa sin mucho que envidiarle a la de Best, Charlton y compañÃa.
Desde entonces el flujo es incesante. El camino abierto por Eric Cantona, serÃa seguido por las estrellas del fútbol francés. Desde el talentoso Ginolá, que pasó de héroe en el PSG a villano en el Newcastle, a unos jovencÃsimos delanteros, que empezaban a hacerse un nombre en el fútbol mundial, Nicolás Anelkay Thierry Henry, y que asombrarÃan Londres con sus diabluras a mediados de los 90. Vieira, Petit, Pirés, Dessailly , Cissé… La lista no pararÃa.
Este proceso ha contribuido a conseguir que la Premier sea posiblemente el campeonato más prestigioso de Europa, mientras “Le Championat†sea una competición de segundo orden, a pesar de constituir una factorÃa inagotable de talento procedente, principalmente, de la primera generación de africanos procedentes de las colonias, nacida en suelo francés.
(Continuará)
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