Uno de los culebrones del verano es el de Juan Román Riquelme. ¿Dónde jugará el astro argentino la próxima temporada? Desde este blog siempre he defendido que acabará vistiendo la elástica de Boca, por mucho que el Villarreal paralice la situación y haya intentado venderlo a equipos europeos con el fin de sacar la mayor tajada posible. Desde ayer la vuelta de Román está más cercana. Todo después de que el enganche moviera ficha, con un movimiento magistral, al estilo de uno de sus servicios letales a Palacio o Palermo. Siempre con cicuta, asà es él.
SÃ, Riquelme ha movido ficha y le ha hecho él mismo una oferta a Boca, que dificilmente podrán rechazarle. La idea es la siguiente. A él le quedan dos temporadas en el Villarreal a 4,5 millones de euros por temporada. El jugador le pide al Xeneize que le pague esa cantidad, pero en vez de en dos campañas, en tres. Es decir, que Riquelme jugarÃa un año gratis o, lo mimo es, que reducirÃa su ficha en un 33% con tal de jugar en la Bombonera. Esta hábil maniobra ha ido acompañada de unas declaraciones que ponen a la dirigencia bostera entre la espada y la pared: “A mà me quedan dos años de contrato en el Villarreal y, al ser hincha de Boca, yo estarÃa dispuesto a jugar un tercer año gratis en el club si se me respeta este contrato que yo tengoâ€.
Hincha de Boca. Eso sin duda cala en la masa social que pide a gritos el fichaje del ‘Diez’. El problema es que no sólo habrÃa que abonar esos nueve millones. Está claro que del Villarreal no se va a ir gratis. HabrÃa que pagar 5 millones para conseguir su traspaso, de modo que la contratación ascenderÃa a 14 millones de euros, por tres campañas. Hay que tener en cuenta de que la ficha de Román, 3 millones, serÃa igual a lo que cobra el resto de la plantilla. Es una decisión por tanto complicada la que tienen que tomar Macri y sus hombres, sobre todo porque disponen de poco tiempo para reflexionar, concretamente hasta el 31 de agosto, debido a que el plazo de inscripciones en Argentina se amplió ocho dÃas más por petición expresa de Boca.
Es evidente que en el próximo partido que juegue el Xeneize de local la gente va a pedir a Román. Es más, el gesto de reducir su sueldo, acompañado de las fanáticas palabras, hacen que el hincha no entienda que no se vaya a muerte por el jugador que en seis meses convirtió a un equipo desolado por perder un campeonato ganado en un imparable campeón de la Libertadores.
La pelota la sigue teniendo Riquelme, que mueve el cuero a su antojo, a su conveniencia. Él quiere volver a Boca y le ha dado un jaque mate a los que mandan en el Xeneize. Cómo no vayan a por él la gente se les echará encima. Maestro también fuera de los terrenos de juego, ése es Román.
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