Seguramente ya habrán leído la noticia por ahí en numerosos medios, pero es demasiado buena como para dejarla escapar sin hacer algún comentario. Resulta que Elton John echa la culpa de las (presuntas) pobres ventas de su último álbum, The Captain & The Kid, a, claro, internet, el saco de boxeo de moda contra el que a muchos músicos les gusta descargar toda su ira. Por cierto, estaría bien que de una vez por todas hubiera un criterio fiable con el que medir lo que realmente vende un disco, porque algunas fuentes le otorgan 100.000 y otras 4 millones, una diferencia abismal y absurda.
Pero, lo dicho, la culpa de no cumplir las expectativas sería de internet, que, según el músico británico, no solo hace que compremos menos discos, sino que además está frenando la creatividad: “La gente ya no sale de su casa para juntarse con otras personas a ‘crear’”, sino que “se sientan en casa y hacen sus propias grabaciones”. Para solucionar esto, su insólita propuesta es la siguiente: “Creo que sería un experimento increíble cerrar Internet completamente durante cinco años y ver qué tipo de arte se produce en ese periodo”.
Reflexiones:
1. Es muy solidario y considerado pretender privar a millones de personas de algo solo porque alguien sea un declarado tecnófobo y tenga el capricho de ver qué pasa. Radicalizando hasta un extremo el ejemplo, sería como tratar de eliminar de la faz de la tierra a una raza determinada a la que no le tengamos mucha simpatía, a ver qué pasa. Ah, no, que eso ya se ha hecho antes.
2. Se me ocurren decenas de ejemplos de gente que compone en la soledad de su habitación o en un garaje con sus amigos canciones que les dan cien mil vueltas a las últimas de Elton John.
3. Los tiempos cambian, Elton. La industria musical se está transformando radicalmente, no es lo mismo tratar de vender discos en 2007 que en 1973, está claro. Pero la creatividad de algunos tampoco es la misma, y no ha ido precisamente a mejor.
4. No entiendo la insistencia de muchos artistas en echar continuamente balones fuera, no ser capaces de hacer autocrítica y pensar que, a lo mejor, lo que uno hace ya no interesa realmente. No, es mejor intentar buscar culpables o acudir al socorrido “Pero que público más tonto tengo”, que diría Poch.
5. Por ello, sería ciertamente interesante, aunque utópico, disponer de un ranking de descargas de canciones a través de redes P2P. A lo mejor nos llevaríamos más de una sorpresa al comprobar que algunos discos la gente ni los compra, ni se los baja. Yo, los de Elton John, ya hace bastante tiempo.
Vía | cadenaser.com
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