Es ideal. Como anillo al dedo. JoaquÃn Caparrós era el entrenador elegido por dos de los tres candidatos a la presidencia del Athletic Club. Ganó Macua. Y JoaquÃn ya está dentro. Un año más volverá a mascar chicle, a ir y venir por las inmediaciones del banquillo, a ponerse nervioso, a desesperarse, a discutir con el cuarto árbitro, a jugar con las supersticiones y, como siempre, a realizar un gran trabajo.
El paso de Caparrós por el Depor quizás no ha sido todo lo brillante que se esperaba. Pero la verdad es que el Depor es un equipo que está de capa caÃda, al que se le ha caÃdo el glorioso adjetivo de Súper desde hace tiempo. Aún asà en el Dépor hasta en dos ocasiones rozó la final de Copa, de modo que lo hecho por el utrerano hay que valorarlo en su justa medida.
En mi opinión JoaquÃn Caparrós es un entrenador excelente para el Athletic. Es un técnico que hace trabajar a sus hombres, que hace los equipos desde atrás, desde la defensa, a la que le imprime fuerza y carácter. Desde ahà se comenzó a gestar sin duda este Sevilla que campeona hoy en dÃa. JoaquÃn seguro que hará un Athletic compacto atrás, sin fisuras. Convencido estoy de que el Athletic no será, como en esta campaña, un coladero. Además, su estilo de juego, basado en el resultadismo, ganar al precio que sea, será fácil de imprimir en un equipo que más que brillantes jugadores, aunque hay excepciones como Yeste, tiene orgullo por vestir la camiseta y un campo que mete presión. El juego directo y por arriba que tradicionalmente practican los vascos, casa bien con las ideas futbolÃsticas de Caparrós: menos elegancia, más eficacia.
El Athetic necesita un hombre como Caparrós. Un tipo metódico, que repita en un entrenamiento una jugada veinte veces, que les grite continuamente, que les presione hasta cuando beben agua en pleno entreno. Por ello, cabe ser optimista. Si finalmente se confirman los fichajes que aseguraba Macua, con jugadores como Ezquerro o Xabi Prieto, el nivel ofensivo de los leones podrÃa incrementar las posibilidades de alejar definitivamente los fantasmas de Segunda de San Mamés.
Conociendo a Caparrós, estoy convencido de que lo primero que hará cuando le presenten será decir que el objetivo es asegurar la permanencia y después piano, piano. Conociendo a Caparrós sé que el Athletic este año no hará sufrir a los suyos y que puede que los hinchas vuelvan a ilusionarse con el fútbol, que después de unas campañas aciagas dejen de sufrir. Seguramente no vean buen fútbol, pero fijo que tendrán buenos resultados. Caparrós es un entrenador de casta, un hombre de raza, un técnico ideal para decirle a unos futbolistas quizás acomodados que el peso de la camiseta que visten es mucho y que tienen que dar todo por ella.
Sé que habrá gente en La Coruña que no esté de acuerdo con esta afirmación. Pero la realidad es que con Lendoiro nunca hubo sintonÃa. Y asà es difÃcil que el barco llegue a buen puerto. Además, el Depor jugaba con sus principales estrellas pensando en otra pelÃcula, convencidos de su marcha. Ése vestuario no tenÃa buena pinta. Con Del Nido y Monchi sà hubo buen filing y asà fueron las cosas. Con Macua parece que también. Y si hoy fuera aficionado del Athletic estarÃa muy contento.
Notas de Fútbol