He de confesar que tengo predilección por David Villa. Desde su temporada debut en el Sporting de Gijón hace unos seis años le sigo de cerca, y apostaba porque llegarÃa lejos. Salta a la vista que lo está consiguiendo. Seguramente sea el mejor futbolista español del momento, y uno de los mejores delanteros de Europa.
Hay quien dice que esta temporada su rendimiento ha decaÃdo una pizca, y que no ha estado a la misma altura que la pasada campaña. Es una afirmación que seguramente se basa en sus cifras, ya que en el campeonato pasado anotó 25 goles y en este se ha quedado en 16. Sin embargo, no comparto dicho pensamiento.
El estilo de juego del guaje ha variado en cierta manera respecto al año pasado. En su primera temporada con el Valencia, Villa era un recién llegado sin ningún peso especÃfico en el equipo. En los comienzos ni siquiera era titular, y habÃa quien se cuestionaba si el haber pagado 2.000 millones de las antiguas pesetas por él serÃa un buen desembolso. Pero en cuanto se le empezaron a dar minutos, el delantero de Tuilla demostró de lo que era capaz anotando 25 goles, sólo uno menos que el pichichi Eto’o. Villa era el único referente arriba. El equipo jugaba claramente para él, que sólo tenÃa que encargarse de meter en la red los balones que le llegaban.
Esa magnÃfica temporada, aumentó notablemente la importancia del delantero asturiano para esta temporada. Villa era la estrella del Valencia. Los rivales sabÃan que el máximo peligro del equipo ché no era ni Aimar, ni Vicente, ni Mista, como años anteriores. Ahora habÃa que tener siempre un ojo pendiente de las acciones del guaje.
A la vez, llegó un jugador como Morientes para la punta que se ganó la titularidad, y le sirvió a Villa para “independizarse” en cierto modo del gol. Esto, junto a la presencia de otros hombres de garantÃas en el ataque como Silva y JoaquÃn, ayudó a Villa a tener mucha más libertad. Ya no habÃa la “Villadependecia” del año pasado, sino que un mayor juego colectivo permitÃa a Villa tener más libertad y dejarse ver más frecuentemente por otros lugares que no fueran el centro del ataque, ayudando a fabricar las jugadas de gol, a dar el último pase, y no sólo a rematar la faena.
Creo que no me equivoco cuando digo que Villa ha crecido muchÃsimo como futbolista esta temporada. Es cierto que sus números goleadores no son tan espectaculares como el año anterior, aunque también hay que destacar sus 4 goles en Champions, además de convertirse en el delantero fijo de la selección.
Ojo a otro dato que justifica el cambio en el estilo de juego de Villa: Ha sido el jugador de la Liga que más pases de gol ha dado con once asistencias, empatado con el sevillista Daniel Alves.
Repito. No habrá sido su mejor temporada en cuanto goles, pero desde mi punto de vista ha sido su mejor temporada. Crece año tras año y sólo tiene 25 primaveras. El Valencia tiene en David Villa un filón.
Notas de Fútbol