El ciervo de cola blanca (Odocoileus virginianus), es también conocido como ciervo de Virginia. Llega a medir hasta 1,10 m de altura y 140 kg. de peso. Tiene una notable capacidad de adaptación a diferentes tipos de hábitats boscosos: sobrevive en los bosques canadienses de la región subártica, en las áridas laderas montañosas de México, y en las selvas húmedas y calurosas de América Central y del Sur. Una razón de su capacidad de supervivencia es la diversidad de comidas con que puede alimentarse: cortezas, hojas y frutos caídos. Existen alrededor de 35 subespecies de O. virginianus. Su pelaje es rojizo en verano y gris en invierno, y debe su nombre a una mancha blanca que tiene bajo la cola. Cuando se siente amenazado, corre con la cola levantada para ponerse a cubierto: se cree que el destello blanco actúa como señal visual de alarma para otros ciervos. Sus cuernos son ramificados y se encuentran inclinados hacia atrás. Por lo general, los ciervos de cola blanca viven en grupos de hasta 15 individuos. Su período de gestación es de 7 meses.