Las campanas tubulares son un instrumento musical, en concreto, se trata de un idiófono percutido de metal. Se llaman campanas tubulares porque, de hecho, su sonido es similar al de las grandes campanas de las iglesias. Su invención fue un modo de evitar llevar las grandes y poco prácticas campanas originales a la orquesta.
Las campanas tubulares son dieciocho tubos metálicos (de cobre o latón) huecos que están suspendidos de un armazón. Estos tubos se percuten con uno o dos mazos. El tubo siempre es golpeado en su sección superior. Para detener el sonido se usa o una barra o un pedal.
Cada campana (tubo) tiene distinta longitud, para poder ofrecer notas diferentes. Permite la afinación, por lo que se trata de un instrumento de sonido determinado.
Mike Oldfield las haría famosas con su Tubular Bells de 1973. La producción de este instrumento se disparó, dada la demanda que se generó por parte de coleccionistas y otros artistas, que incluyeron el invento en muchas creaciones posteriores.
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