Se llama Artefacto a todo aquello que se ha realizado con arte. Esto es, todo lo realizado a través de obras manuales o trabajo organizado.
Ejemplo de artefacto, una alarma electrónica, en Alcalá la Real (Jaén, España).
El origen de la palabra se remonta, como tantas palabras de la tradición occidental, a los vocablos del latin: arte y factus. Muchas de las realizaciones técnicas actuales tienen antecedentes romanos. Se ha pensado, con el correr de los siglos, que los romanos, cuya lengua fue de manera extendida el latín, son los responsables de nuestro pensamiento alrededor de las obras mecánicas y manuales.
En su usanza común evoca cuatro significados igualmente relevantes: