La línea clara es un estilo gráfico de historieta cuyo principal referente es Hergé.
La línea clara tiene como objetivo permitir la máxima comprensión de la historia. Los encuadres, los diálogos, los rótulos, el grafismo y todos los elementos del cómic contribuyen a lograr este objetivo de claridad. El grafismo se depura al máximo, evitando efectos de sombra o de luz. Se eliminan todos los detalles superfluos.
Desde el punto de vista de Hergé, el término "línea clara" no es sólo un estilo gráfico, sino que hace también referencia al guión.
Algunos autores que pueden encuadrarse en esta tendencia son, aparte de Hergé, Edgar P. Jacobs ( Blake y Mortimer ), Bob de Moor (Barelli), Jacques Martin ( Alix ), Yves Chaland e Yvan Pommaux. En España, la revista de historietas Cairo se presentó como defensora de esta tendencia estética. Las obras de Max son otro ejemplo característico.
En literatura, el poeta Luis Alberto de Cuenca ha utilizado la expresión "línea clara" para referirse a una cierta tendencia en la poesía española a partir de los años ochenta, que puede relacionarse con la poesía de la experiencia y en la que podría encuadrarse su propia obra.