La naranja mecánica (1971, A Clockwork Orange) es la adaptación al cine de la novela homónima de 1962 de Anthony Burgess. La adaptación fue producida, escrita y dirigida por Stanley Kubrick. Presenta a Malcolm McDowell como el carismático delincuente Alex. El filme presenta una banda sonora realizada por Wendy Carlos.
Advertencia: Esta sección contiene detalles de la trama y el argumento.
Ambientada en la Inglaterra del futuro, 1995, vista desde 1965, la película sigue la vida de un joven de dieciocho años llamado Alex DeLarge (McDowell) cuyos placeres son la música clásica (especialmente Beethoven), la violación y la ultraviolencia. Él es lider de una pequeña pandilla de gamberros, a los cuales se refiere como "drugos". Alex narra la mayoría del filme en "Nadsat", el argot contemporáneo que comprime el Eslávico (especialmente el Ruso) con el Inglés y el Cockney. Alex es irreverente y abusa de los demás; miente a sus padres para no ir a la escuela; en su cama tiene un cubrecama cubierto con senos de goma, un caro reproductor, una boa llamada "Basil" y mesita de noche repleta de botines de sus robos.
Después de faltar a clases, seduce a dos adolescentes en una tienda de discos; a pesar de no reconocer los nombres de sus estrellas favoritas, éste las lleva a su casa y copula con ambas de forma apresurada, al compás de la Apertura de William Tell.
Eventualmente, Alex es capturado durante un robo, traicionado por sus drugos (uno al que Alex le había cortado la muñeca en respuesta a un reto a su autoridad como lider de la pandilla). Alex es golpeado en la cabeza con una botella llena de leche y es dejado ciego en la escena del crimen. Después de ser arrestado, descubre que la víctima del robo ha muerto; Alex es un asesino, es sentenciado a 14 años en prisión. Después de haber cumplido dos años, se le ofrece la libertad condicional, si se somete al tratamiento Ludovico, un terapia experimental de aversión, desarrollada por el gobierno como un estrategia para detener el crimen en la sociedad. El tratamiento trata de ser expuesto a formas extremas de violencia a través de una pantalla, como un cine muy violento. Alex es incapaz de apartar la mirada de la pantalla ya que sus ojos son mantenidos abiertos gracias a unos ganchos, también es drogado antes de ver las películas, para que asocie las acciones violentas con el dolor personal.
Así que, el tratamiento Ludovico, lo deja incapaz de ser violento (ni siquiera en defensa propia) y también incapaz de tocar a una mujer desnuda, pero, en un imprevisto efecto secundario, el tratamiento también lo hace incapaz de oír la Novena Sinfonía de Beethoven (fondo musical de una de las películas).
Sin la capacidad de defenderse, y de ser desahuciado de sus padres (éstos le dejaron su habitación a un huespéd, desechado su estéreo y tesoros y, aparentemente, mataron a Basil), Alex desanimadamente diambula porLondres, visitando las escenas de sus crímenes. Pronto encuentra a dos de sus antiguos drugos (ahora policías, quienes lo golpean y casi ahogan) y otras viejas víctimas, quienes lo atacan y victimizan.
Alex vaga por los bosques hacia la casa de un escritor cuya esposa había sido golpeada y violada antes en la película. El escritor lo deja entrar antes de descubrir su identidad; luego, droga a Alex y atenta a hacer que se suicide tocando una versión elétronica de la Novena Sinfonía de Beethoven (Segundo Movimiento). Alex trata de "estirar la pata" saltando por una ventana, pero sobrevive.
Luego de una larga recuperación en el hospital, Alex parece ser el de antes. En el hospital, el Ministro de Interiores (quien antes había seleccionado a Alex personalmente para el Tratamiento Ludovico) visita a Alex, disculpandose por los efectos del tratamiento, diciendo que sólo seguía las recomendaciones de su equipo. Ésta comienza seduciendo políticamente a éste, al presentarle un enorme estéreo reproduciendo el final de la Novena Sinfonía (Cuarto Movimiento).
El gobierno le ofrece a Alex un trabajo si acepta a apoyar la elección del partido político (Conservador), cuya imagen pública se vió seriamente dañada por el intento de suicidio de Alex. Anticipando su regreso al estrago, Alex narra el final de la película: "Fuí curado, todo bien...", durante la fantasía surreal de él mismo de copular con una mujer en la nieve, rodeado por lo damas y caballeros victorianos aplaudiendole, mientras se puede escuchar el final de la Novena Sinfonía de Beethoven al fondo.
Una de las principales preguntas moralistas de la película -como en otros libros de Burgess- es la definición de "bondad". Luego de la terapia de aversión, Alex se comporta como un buen miembro de la sociedad, pero no por opción; su bondad es involuntaria y mecánica, como lo dice el título de naranja mecánica. En prisión, el padre, el único hombre honesto y genuino allí, critica al Tratamiento Ludovico, alegando que la verdadera bondad debe venir de adentro, debe ser genuina.
Otro tema central es el ultraje a la psicología conductual propuesta por los psicólogos John B. Watson y B.F. Skinner. Burgess desaprobaba el conductismo, llamando al libro más famoso de Skinner, Beyond Freedom and Dignity (Más Allá de la Libertad y la Dignidad), "uno de los libros más peligrosos jamás escrito". Aunque Watson concedía limitaciones al conductismo, Skinner argumentaba que la modificación de la conducta (aprender técnicas de recompensa sistemática y castigo) era la clave para un sociedad ideal. El tratamiento Ludovico es la forma de modificación de conducta que los científicos aplicaron a Alex, condicionandolo a asociar actos de violencia con malestar físico, previniendolo de ser violento. La película incorpora una desconfianza al conductismo, enfocandose en la deshumanización y falta de opción en los métodos de modificación de conducta.
El filme de Kubrick es relativamente fiel a la novela de Burgess, omitiendo al final, un capítulo positivo en el cual Alex madura y se desprende de lo sociopata. La película termina con el ofrecimiento a Alex de un trabajo en el gobierno, implicándo que Alex se mantiene sociopata mientras que la novela termina con el positivo cambio de Alex. Esta discrepancia ocurre porque Kubrick basó el guión en la edición Americana del libro, cuyo capítulo final fue borrado por insistencia del editor. Kubrick dijo que no había leído la versión original de la novela hasta que ya casi había terminado de escribir el guión y que nunca había considerado usar ese capítulo. En la introducción de la edición de 1996 de novela, se lee que Kubrick encontró el final de la edición Inglesa muy blando, optimista y poco realista.
Durante la escena del tratamiento, Malcolm McDowell se rayó una córnea y estuvo temporalmente ciego. El doctor que estaba a su lado en la escena colocando solución salina en los ojos, forzadamente, abiertos de Alex no sólo estaba allí por propositos del filme, sino que era un doctor real que prevenía que los ojos de McDowell se secaran. McDowell también sufrió de costillas fracturadas durante la humillación en el escenario y casi se ahoga mientras se filmaba la escena donde es sostenido bajo el agua.
Cuando Alex salta por la ventana para tratar de terminar su tormento, el espectador ve el suelo viniendo hacia la cámara hasta que colisionan. Este efecto se consiguió tirando una cámara desde dos o tres pisos, con el lente apuntando hacia abajo, esto presenta un sentido realista de como podría ser tal caída.
El director Stanley Kubrick fue un notorio perfeccionista, así que exigía bastantes tomas mientras hacía sus películas. En las palabras del actor Malcolm McDowell, él hacía sus tomas bien, así que Kubrick no tuvo que hacer muchas tomas. Kubrick quería darle al filme una calidad de sueño o fantasía y filmó muchas escenas con lentes especiales y en movimientos rapidos o lentos.
La película fue nominada a un premio de la Academia (perdió contra The French Connection) y revitalizó las ventas de la Novena Sinfonía de Beethoven. También causó controversia y no fue permitida su exposición en el Reino Unido. Para el tiempo de su re-estreno en el 2000, ya había ganado una reputación de clásico de culto. Muchos críticos y aficionados la consideran como una de las mejores películas jamás hechas.
La película fue calificada X en su estreno original en los Estados Unidos. Más tarde, Kubrick cortó, voluntariamente, 30 segundos de la película para su re-estreno, entonces se calificó como R y estrenada en los Estados Unidos en 1973.
En el Reino Unido, la violencia sexual de la película fue considerada extrema. Más adelante, se dijo que había inspirado imitaciones. La prensa culpó la influencia de la película en un ataque a un indigente y de una violación en la cual los atacantes cantaron "Singin in the Rain (Cantando bajo la Lluvia)". Kubrick pidió a la Warner Brothers retirar el filme de el Reino Unido.
En el 2000, la película fue lanzada por primera vez en DVD y videocinta, ambas individualmente como parte de la colección de Stanley Kubrick.
Burgess tiene sentimientos encontrados respecto a la adaptación fílmica de su novela. Públicamente, amó a Malcolm McDowell y Michael Bates, y al uso de la música; catalogó al filme de "brillante", aún como un filme tan brillante que podría ser peligroso. Su reacción original a la película fue entusiasta, insistiendo en que la única cosa que le molestaba era la omisión del último capítulo de la historia, por lo cual culpó al editor americano y no a Kubrick.
De acuerdo a su autobiografía, Burgess se entendió muy bien con Kubrick. Ambos sostenían filosofías y opiniones políticas similares; ambos estaban muy interesados en la literatura, el cine, la música y Napoleón Bonaparte (Burgess le dedicó su libro Napoleon Symphony a Kubrick). Sin embargo, las cosas se pusieron mal cuando Kubrick le dejó a Burgess la defensa de la película frente a acusaciones de que magnificaba la violencia. Un devoto cristiano, Burgess trató varias veces de explicar el punto moralmente cristiano de la historia a enfurecidas organizaciones cristianas quienes sentían una influencia satánica en la película; Burgess incluso recibió premios por Kubrick.
Burgess estaba sumamente herido, sintiendo que Kubrick lo había usado como una prenda publicitaria para el film. Malcolm McDowell, quien hizo un tur de publicidad con Burgess compartía sus sentimientos y hubo veces en que dijo cosas hirientes a Kubrick. Burgess y McDowell citaron como evidencia del gran ego de Kubrick que sólo el nombre de éste aparecía en los creditos de apertura de la película.
La banda sonora de la película comprime música clásica y música electrónica compuesta por Wendy Carlos (en los créditos de ese tiempo aparece como Walter Carlos).
La música en la película puede ser interpretada como una extensión temática a la condición psicológica de Alex. Bella música clásica es escuchada durante las escenas violentas, para que así, tiempo después, cuando el espectador oiga esta música, él o ella la asocie con las imágenes de violencia del filme.
Malcolm McDowell (Alex DeLarge), el joven psicópata.
Patrick Magee (Frank Alexander), el escritor
Warren Clark (Dim)
John Savident (el "Conspirador")
David Prowse, el guardaespaldas de Frank Alexander
James Marcus (Georgie)