Esfinge del Serapeum de Saqqara. Posible rostro de Nectanebo I. Louvre
Jeperkara - Najtnebef (nombre egipcio), Nectanebo (nombre griego), fue el primer faraón de la dinastía XXX, del periodo tardío de Egipto.
Reinó de 378 a 361 adC y es uno de los últimos faraones egipcios en el trono de Egipto.
Es citado en la Crónica Demótica como Najtnebef, con 16 años del reinado.
En 378 adC, Nectanebo depuso a Neferites II, comenzando la última dinastía de reyes egipcios. Parece haber estado ocupado mucho tiempo de su reinado defendiendo su reino de la reconquista pérsica con la ocasional ayuda de los mercenarios de Esparta o Atenas.
Desde c. 363 adC fue corregente con su hijo Teos, que le sucedió. Murió en 361 adC.
Su reino señala un nuevo período de prosperidad para el país, y reanudación del comercio con Oriente y Grecia.
Reforma leyes y disposiciones informando a través de decretos inscritos sobre grandes estelas de granito colocadas en cada una de las grandes ciudades de Egipto. Así el famoso decreto de Naucratis fija los tributos que cada comerciante extranjero en el Delta debía pagar al templo de Neith en Sais. Recientemente se descubrió una nueva estela frente a la costa de Abukir no lejos de Alejandría.
León del Serapeum de Saqqara. En el Museo del LouvreEsfinges del Serapeum de Saqqara. Época de Nectanebo I. Museo del LouvreEsfinges del dromos de Luxor, de época de Nectanebo I
Fue un gran constructor y restaurador de los principales templos de un Egipto reunificado por última vez por soberanos nativos. Construyó en Sais, y en Bubastis se encontraron relieves jubilares de él, y leones sedentes con su nombre, que están en Roma, a donde se habían transportado para el templo de Isis de la capital imperial, y que inicialmente se había consagrado en un templo de Heliópolis. Restauró los templos en ruinas en todo el país, como los de Luxor y File.
Hizo construir en Hibis, en el oasis de Jarga, al oeste, un templo consagrado a Amón que continuamente fue embellecido por sus sucesores tal como ocurría en otros templos egipcios. Fundó un templo en Abidos donde se encontraron los fragmentos de una naos actualmente expuesta en el Museo del Louvre.
Es también de su tiempo el primer mammisi de Dendera, cuya arquitectura inaugura un tipo de monumento que conoció un desarrollo sistemático en los grandes santuarios del país. Amplió el templo de Karnak construyendo el primer pilono, también protegió el templo de Karnak creando un gran recinto con muros de adobe.
Hizo lo mismo en Luxor y acondicionó el gran dromos que precede al templo de Amón-Min cuyas esfinges llevan todas su titulatura. Es de su época el primer santuario a Isis del templo de File, cerca de Asuán, así como el quiosco que acogía a los visitantes de la antigua isla consagrada.
Después de conquistar Alejandro Magno Egipto, la tradición popular lo declaró hijo de Nectanebo. "Él no murió en Egipto sino que escapó a Grecia donde llegó a ser el amante secreto de Olimpia, la madre de Alejandro." (María Renault, libro de Alexander).
La tradición también transmitió que Nectanebo fue el último rey nativo de Egipto y el más grande de los magos, utilizando este poder contra sus enemigos. Que se disfrazó como el dios Zeus-Amón en forma de un dragón para seducir a Olimpia, así ésta creyó que Alejandro era el hijo de Zeus. Nectanebo enseñó al joven Alejandro astrología. Y se cuenta que Alejandro empujó, accidentalmente, a Nectanebo, que feneció al precipitarse en un gran hoyo.