Un modelo a escala o maqueta de arquitectura es una representación física de un proyecto urbano, edificación o parte del mismo. La representación puede ser muy sencilla desde solo volúmenes hasta ser extremadamente detallada, casi como si fuera un diorama. El uso varía desde un modelo rápido para referencia, exploración o análisis hasta modelos para la promoción y/o presentación de proyectos a clientes o al público en general. Además de maquetas propiamente arquitectónicas se tienen maquetas urbanas, o de territorio
Depende de la escala utilizada la cantidad (práctica) de detalles que se puede realizarse en la maqueta. Las escalas que se utilizan más comúnmente son:
Los materiales que se utilizan para hacer maquetas son, entre otros: espuma, plastilina, cartón, corcho, varios tipos de cartones de presentación, cartón espuma, lijas, esponjas, plásticos, madera, vidrio (bases), acrílico y chapas de metal.
Además existen empresas especializadas en fabricar elementos decorativos a escala para maquetas, como plantas, muebles, puertas, figuras humanas, vehículos, y otros.
La tecnología de impresión 3d, que permite obtener maquetas reales a partir de los datos de un modelo virtual en CAD 3D, ha revolucionado el mundo del maquetismo, puesto que el modelo final puede obtenerse en horas en lugar de semanas. Las impresoras 3D utilizan una mezcla de aglomerante y composite para fabricar la maqueta (o una pieza de ella) directamente en color. Existen distintos sistemas de postprocesado (baño de cera, adhesivos...) que permiten obtener distintos acabados (más duro, más brillante, más rugoso...).