Rubén Ruiz Ibárruri (* 9 de enero de 1920 - Stalingrado, 14 de septiembre de 1942) era el único hijo varón de la dirigente comunista Dolores Ibárruri "La Pasionaria", combatiente en la Guerra Civil Española en el exilio, alcanzó el grado de teniente del Ejército Rojo y tras su muerte en la Batalla de Stalingrado, condecorado como héroe de la Unión Soviética.
Superviviente a la alta tasa de mortalidad infantil que sacudía a España, militó en el movimiento comunista a la vez que combatió en el frente del Ebro durante la Guerra Civil. En 1939 se exilió en la Unión Soviética, donde ingresó a la Academia Militar.
Con el grado de teniente, ingresó en el 13º Regimiento de la Guardia del 62º Cuerpo del Ejército Rojo, y fue destinado al frente de la batalla de Stalingrado. Resultó muerto de un impacto en el pecho, mientras dirigía el avance de una unidad de ametralladoras al atardecer del 14 de septiembre de 1942 en la zona de los andenes de la Estación Central.
Allí se libraba una de las batallas más encarnizadas de la guerra por el control del centro urbano de la ciudad y la colina de Mamáev. Estaba bajo las órdenes del General Rodimtsev en el lugar más peligroso del combate.
Por estos y otros hechos le fue concedida la máxima condecoración, la de Héroe de la Unión Soviética a título póstumo.
Está enterrado en Stalingrado en el monumento a los caídos ubicado en Mamaev Kurgan, y tiene un monumento dedicado en su honor en la sección llamada "los héroes caídos". Recibió también las condecoraciones Orden de Lenin y la Orden de la Bandera Roja.