El principio de plena competencia es un término económico que se refiere a que un mercado competitivo no hay posibilidad de ganancias extraordinarias por medio del arbitraje, es decir, una persona no puede tener ganancias comprando un producto barato y vendiendo caro ese mismo producto, contando todos los costos de transacción (impuestos, transporte, depreciación, etc).
Un ejemplo muy común es el la paridad del poder adquisitivo. La teoría predice que si los costos de transacción y de transporte fueran cero o muy pequeños, los mercados funcionaran de forma competitiva, y el tratamiento fiscal en distintas economías fuera muy parecido, entonces los precios y el tipo de cambio se ajustarían en el largo plazo. Es decir, la teoría de la paridad del poder adquisitivo predice que en términos reales los bienes deberían costar lo mismo en todo el mundo. Estas ganancias de arbitraje son inexistentes en el largo plazo, pues dado lo contrario serían explotadas y se regresaría a las ganancias de equilibrio (nulas).